viernes, 4 de marzo de 2011

Una canción que dice nada

Tenés a tu puerta,
perros hambrientos y poco fieles
que están devorando tu entendimiento.
Y mientras tanto,
mujeres pulpo envueltas en pieles
te mienten algún juego.

El mundo gira al revés y yo sigo intentando...
... dar la vuelta en sentido contrario
y llegar primero.

Tenés en tu casa,
una cama que ya no es tu cama
donde duerme lo que era tu cuerpo.
Y en tu cabeza...
... una canción que dice nada
duerme el vacío
de un deseo.

Suelo pensar que no tengo final, y al final...
... siempre se me escapa el tiempo.

Y sólo queremos simplemente ser
y a veces... creo que salgo y te encuentro.
Y comprendé que prefiero
elegir lo que quiero...

... Abrí los ojos que hay
monos rapados vistiendo tu ropa
y una máquina te fabrica demasiado
tiempo libre.
¡Abrí los ojos que estás...
... soñando eras estrella de cine!
Vivías viajando y tenías
demasiado...
... tiempo libre.

Y el futuro, solía ser... impredecible.

jueves, 20 de enero de 2011

Despedida

Este amor que no sabe de imposibles
a menos que todo sea posible…
… que es una melodía sorda y atroz haciéndote cosquillas en el cuello.
Un perfume áspero y sensual que me intoxica los sentidos.
Un jardín en el paraíso… sin serpiente ni manzana,
un accidente esperando suceder,
un ascensor de servicio hacia la nada.
Una sospecha evidente,
una palabra impronunciable,
un impulso premeditado,
una promesa eternamente postergada.
Un día de los enamorados, todos los días,
sin las flores, ni el sexo o las caricias.
Un vestido que ya no te queda...
... una balanza que me marca un kilo menos cada día.
Un chiste que no le hace gracia a nadie
más que a nosotros dos, cuando nos permitimos ser uno.

Este sentir inabarcable que no deja de desearte,
tu deseo torpe de sentirme…
… que se quedan en eso, nada más.

Este amor que no lo predice ningún horóscopo
y ni siquiera el infinito puede contenerlo.
Y no hay psicologías que puedan condicionarlo.
y avanza contra todas las opiniones;
que sólo existe en nuestras intuiciones
atravesadas por desencuentros
que se confunden en estas ganas de querer
aprender a querernos.

Este paisaje hoy desierto de sensaciones
por la ventana de un tren que va a ninguna parte.
Este viaje al olvido
que está siempre interrumpido
mientras alguien en el pasillo besa un rosario
a la hora que los santos se confiesan.

Este amor que es todo menos lo que debe ser,
que dice todo lo que no debe decirse
y existe siempre en el lugar y momento exactos donde no debe hacerlo.
Este amor es una locura razonable,
un tango en tres por cuatro,
un suspiro que se nos vive escapando,
un sueño insomne en la madrugada…
… una duda, una corazonada.
Un suspenso tortuoso entre nuestros cuerpos
desbordados por la ansiedad.

Esta espera en el desengaño de una llamada que no quiero contestar.
Esa película que nunca voy a terminar de ver.
Esa canción que te recuerda a mí… aunque nunca lo hayas dicho.
Este nombre que me es ajeno a menos que esté en la punta de tu lengua.
Este vacío desesperante de pasiones ni interrogantes,
estos labios que no saben besarse,
estas miradas que se excitan al esquivarse
y las palabras que no nos dejan
desnudar en silencio 
todos nuestros miedos.

Esta vida en blanco y negro,
y de andar
partidos a la mitad.

Esas cosas que llevan mi nombre en tu corazón
y hoy hiciste tuyas,
es la forma más cobarde de no querer decirme adiós.

Estas ganas de mirarte y no pensar
y volver a mirarte una vez más.
Esas ganas que te arden y te tajan la piel
de decirme que querés que me quede… solamente un rato más…
… es arena entre las manos,
es cansancio,
una lluvia que no moja.
Simplemente humedece los fragmentos de esta historia
que ya a ninguno le interesa contar.

Este miedo a perder el control por completo en el otro,
casi tan fuerte como el miedo
de no poder volver a querer nunca más,
enredados en un juego
que ya ninguno puede ganar.

Este sentir enajenante que no deja de desearte,
ese deseo terco de sentirme…
… quedan en eso, nada más.

Este laberinto en el que los senderos se abren y se dispersan,
y vuelven a estrecharse continuamente.
Uno a uno, los vamos caminando
sabiendo que ya no podremos volver sobre nuestros pasos,
sin buscar una salida,
sin mirar atrás ni hacia delante.

Este amor que me atraviesa, envuelto en espinas,
quiere besarte el alma,
y se desangra antes de tocarte.

Este amor que me pedís a los empujones
y me arrojás de vuelta con violencia,
que me pone de rodillas,
me desarma y vuelve a armar cuando se le da la gana...
... trae consigo esta angustia inapelable
de saber
que este amor está condenado
a quebrarse en ese mismo instante
en el que quiere ser.

domingo, 9 de enero de 2011

Sol de agosto


Hay un océano de sal
con una calma tierna y oscura
que se esconde detrás
de sus ojos.
Y mientras sus dedos hacen las olas
que desenredan su pelo,
tal vez este sol de agosto…
… nos de su fuego.

Y deberías ver la forma,
la pasión con la que enciende
e ilumina a su paso todo
lo que toca.

Mientras sus labios me suspiran
el secreto de su risa,
tal vez esta tormenta…
… traiga una brisa.

Mujer,
¿sentís el movimiento?
Mujer, mujer…
… estamos volando alto.
¿Sentís mi corazón?
A estas alturas… ya no hay suelo.

Algunos dicen que tengo
algo que inspira paz,
pero no saben que estoy hecho de fuego y cenizas.
Algunas cosas vendrán
y otras no volverán.
El tiempo nos va a cambiar… en tantos aspectos.

Y si nunca me abandonás,
yo te prometo esa paz
que hoy tantos dicen que les debo.

Mujer,
a estas alturas... ya no hay cielo.
Mujer, mujer... 
... ¿sentís el movimiento?

sábado, 1 de enero de 2011

Las mujeres y la edad

Años de ansiedad... en los ceniceros...
... pastillas, insomnio... maquillaje
y espero.

Cuando sonrío te digo mi edad
pero eso sólo si...
... vuelvo a sonreírte a vos.
No hacen falta razones.
No quiero ser una condición.
Ni condicional... a nada.

Mañana todo es probable...
... si pensás en levantarte, no más.

Mis entrañas quieren hablar.
El lenguaje ya no
traduce bien lo que siento.
Haríamos lo que fuera para...
... excitarte, liberarte
sin pedirte nada.

Vení sentémonos junto al mar.
- "¿alguna vez quisiste más?". - "sin dudas".
- "no creo que haya algo más..."
... tormentas eléctricas de impulsos e histeria.
Todo es tuyo.
Mi voluntad hacia todo lo demás.

Libros y caballos

Y ahora parece que todo empieza a oler a tu piel.
Justo en el momento en que decidiste... desaparecer.
Y me pregunto qué vas a hacer allá,
qué esperás encontrar...
... hasta dónde creés que podés llegar,
huyendo de vos misma.
Quién va a llenar todas tus horas
y a dormir en tu pecho.
Y qué hago yo con este peso
sobre mi espalda
con todo lo que me perdí por volver a vos.
Cuando para lo único que alguna vez fui bueno... fue para esperarte.
Y parece que no la pasamos bien
todos estos años...
... y yo me pregunto por qué.
Mientras que vos sólo insistís en que fue culpa nuestra.
Y recordé que hoy me enteré,
desde tan lejos,
que ahora te gustan los libros y los caballos.
Y eso me da todo un nuevo marco
para entenderte.
Pero ya no la estoy pasando bien,
después de tantos años,
cuesta reconocer... 
... no, no estoy bien.

Y si pudiera explicarte
que acá a dos cuadras de tu casa, sobre la avenida,
rodeado de gente, un espectáculo en vivo,
no me pasa ni el viento.
Pero frente a tu puerta...
... hace frío y flota esa magia
que presiento
dejaste bajo mi piel.
Y, ¿no entendés?,
hoy por hoy ya nadie intenta hacerte suyo.
Simplemente decidimos compartirte.
Y esto ya no es un hecho aislado, no...
... estamos desesperados.

Y recuerdo 
que un día casi pude ver mi alma
recostada en tus piernas.
Y te rogué que no te movieras. Estabas 
hermosa en tu calma...
... con tus labios de rocío, anunciando la borrasca.
Tus ojos verdes, de olas y arena.
Perfumando la eternidad con ese tacto que envenena.
Pero estoy tranquilo. Ese día
hice con angustia un nudo en mi corazón
para no olvidarte así...
... nunca más.

Y me pregunto que andarás haciendo allá, ahora 
que todo empieza a oler a tu piel...
... justo en el momento en que decidiste
desaparecer.

Amnesia

Soy un libro abierto
-no hay nada entre líneas-.
Soy lo que ves...
... sólo está oculto para mí.
Soy una vena abierta... de par en par.
Tan fácil de temperar como
de envenenar.
Soy un producto de la espontaneidad
-soy amnesia-.
Escupo palabras que
ya me son ajenas.
Creéme hoy...
... mañana es tarde para mí.
Mis pensamientos son como puñaladas.
Tan filosos como breves.
Vivo preso de todos mis deseos
que se ahogan en el agua de mi cerebro.
Soy un efecto de tu causalidad
-soy amnesia-.
Todo es tan excitante...
... tan estresante.
Vivo asombrado; casi tanto
como cansado.
Y este amor ya no quiere más...
... tiene tantos matices.
Nunca estoy solo en mí mismo.
Aunque no siempre es divertido, ¿sabés?
Doy todo lo que puedo dar... y más.
-no guardo nada-.
Soy un producto de la espontaneidad.
Soy amnesia.
Todo es tan excitante...
... todo es tan estresante.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

(sin título) #3

Soy un soldado de un ejército perdido
en una guerra que lleva TU nombre.
Soy el cómico de mala muerte y poca paga
del antro donde todos los hombres... llevan TATUADO TU SUDOR.
Soy ELVIS… agonizando en tu
inodoro de cristal.
Pero voy a captar tu atención…
… no más de DIEZ segundos.
Lo suficiente para desnudar el VACÍO de tu alma angustiada.
¿Sabés cuánta sangre puede bombear el corazón en ese tiempo?
Y ¿todas las veces que puede cambiar el VIENTO?

Soy ese loco parado debajo de la lluvia
mientras vos pasás corriendo… en tacos y empapada.
Soy un militante de tu SEXO,
un artista vivo y enterrado con una
hoja SIEMPRE EN BLANCO;
un idiota que te extraña.
Soy Marlon Brando… gordo y BORRACHO,
desmayado en el piso de la cocina de CADA UNO de tus días.

Soy el cristo ESTACADO en la estación
contemplándote mientras esperás ese tren que nunca LLEGA,
todos los días… soy esa araña
suspendida en el techo,
con sus ocho OJOS y sus ocho patas,
sobre TU cama…
… y no pienso dejarte DORMIR.
Y ahora tengo tu atención…
… en estos TREINTA segundos.
¿Sabés la temperatura a la que HIERVE la sangre en ese tiempo?
¿Las veces que puede golpearte el mismo rayo?
¿Las catástrofes que pueden desatarse?

Soy todo lo que vos sos INCAPAZ DE DAR,
soy tu peor INSOMNIO,
soy la sal de tus lágrimas… la VERDAD en tu risa.
Soy tu riñón ENFERMO, partiéndote del dolor.
Soy todo el dulce y espeso VENENO que habita en vos.
Y voy a captar tu atención…
… no más de DIEZ segundos.
Lo suficiente para desnudar el vacío de tu CUERPO CASTIGADO.

Soy un ERRANTE y ETERNO caminante,
ESCLAVO y ladrón,
de algún lugar y de NINGUNO,
viviendo HOY… y buscándote SIEMPRE.
Pero estoy simplemente cansado,
de verdad.
Ya no me quedan CADENAS por romper, ¿sabés?,
Y VOS NO TENÉS CORAZÓN PARA ROBAR.